jueves, 30 de enero de 2014

Prometiendo cielos y regalando lodos

Te empeñaste durante meses y yo acabé aceptando
Te creí, y aposté por ti.

 Te dí mis mejores consejos
Yo necesité los tuyos y a ti.
Te mostré mi lado más débil.
Te leí mis mayores intimidades,
Te regalé lo que más me identifica
Y te hice sentir con mis mayores pasiones

Quédate con lo recibido, no me devuelvas nada.
Pero utilízalo, valóralo y cuídalo bien
Porque si no, ese será mi mayor arrepentimiento.





"Así que, si alguien vuelve a prometerme amor,
con encanto y alguna canción,
Me prepararé para huir.
Irme lejos y limitarme a observar"

1 comentario:

María Bartolomé dijo...

Madre, a veces no me acuerdo hasta dónde pueden mostrar los versos... Besos!