lunes, 1 de diciembre de 2014

¿Y ahora qué?

¿De qué han servido tantos meses de introspección?
De no necesitar una mirada, una sonrisa.
Ni siquiera un polvo fácil.

¿Para qué...
Hacerme un poquito fuerte
Aprender a controlar las situaciones a tiempo.
Creer tener todo un poco más claro?

¿Dónde esta mi odio al invierno?
Sobretodo al pasado, porque más que frío fue lluvioso.
Ahora que ya no necesitaba paragüas.

.....

Si un desconocido irrumpe en la noche con tres cientos vaciles
de los que salgo airosa, con otros tres cientos más.
Pero no de su inesperado abrazo,
Hecho a medida entre sus manos y mi espalda.

Ni siquiera sabía su nombre.
Ni nos gusta la misma música.

Pero todo se desbarató.
Y vuelvo 11 meses atrás, a ponerme nerviosa y sin tener claro nada.



2 comentarios:

María Bartolomé dijo...

Emociones imprevistas que te descolocan hasta el nombre.
Zorras.

Javier dijo...

11 meses más sabia, más triste y más creativa. 11 meses casi sin ti nos has tenido.