domingo, 21 de noviembre de 2010

Oír Ver y Callar


El aire, que ya empieza a ser frío, del otoño

Sólo ha traído desconfianza, malos pensamientos

Pero mi teoría de que se aprende mucho más

De las cosas malas, se reafirma

Y mientras tanto, ésta vez, me siento a observar.

A decidir pensando en mí, viendo el interés propio del resto.

Me parece taaaan egoísta. . .pero la posibilidad de cambiarlo es taaaan nula.

Da igual todo. Al final cualquier comportamiento es criticable y opinado.

Nadie te va a decir lo que piensa a la cara. Nadie se muestra tal cuál es.

Todos venden algo.

Por eso, porque no puedo cambiar el mundo. Cambiaré yo.





4 comentarios:

annita dijo...

Frustrante pero cierta la incapacidad para poder cambiar el mundo. Aún así... a la mierda lo considerado correcto de manera generalizada, la falsa cortesía y las dobles caras. Hagamos lo que queremos hacer, y... si, siempre habrá gente que se dedique a criticar sin razón, sin motivos, pero... ciertamente creo preferible ser objeto de críticas o comentarios y saber que lo que haces da que hablar, es algo distinto, algo que va contra corriente antes que pasar desapercibida, sin pena ni gloria.

Saraiba dijo...

Estoy de acuerdo, de las cosas malas de la vida son de las que más aprendemos.

El egoismo de esta sociedad es notable. Aún así me niego a ser como ellos. He aprendido a quererme por encima de todo porque si yo no lo hago voy jodida pero no me he vuelto egoista. No quiero ser parte de ese grupo detestable.

No permitas que te amarguen. Tú haces lo correcto, ellos son los equivocados.

Sergi Puig dijo...

Si una persona como tú cambia, hace que el mundo cambie también porque no resulta ser lo que antes era y ese cambio no es para bien ya que olvidas tu esencia para ser una mala imitación de ti. Si tú no cambias, yo no te cambiaré. Bienvenida a la vida, este juego si cambia cuando tú lo juegas. Encantado de volverte a leer.

Miss Burning dijo...

Bonito blog!